En
la Provincia de Buenos Aires la lucha de los hospitales ha sido
intensa durante el 2007, expresada en un sinnúmero de
iniciativas, paros parciales, movilizaciones. Destacándose en
la zona Sur, el Hospital Evita, Melo en Lanús, Fiorito en
Avellaneda, Mercante, Nuestra Señora de Calcuta en Ezeiza y
otros, en algunos de los cuales se han organizado algunos sectores
como autoconvocados.
El
papel de ATE y CICOP que tuvieron bajo su responsabilidad la lucha
salarial y por las condiciones laborales en los hospitales
provinciales, no estuvo a la altura de las circunstancias,
fundamentalmente por haber impedido la articulación de los
planes de lucha, que se desarrollaron separadamente. Y que cuando
coincidieron en el tiempo no lo hicieron en los reclamos. Esto
tratándose de dos organizaciones de la CTA, no puede ser
considerado involuntario.
El
Frente de la Salud que decían integrar solo funcionó en
los lugares donde lo mantuvieron las bases. La dirección llamó
a planes de lucha aislados, quitando fuerza y continuidad al
movimiento.
Los
aumentos salariales conseguido por ATE fueron miserables y los
obtenidos por CICOP superiores al de ATE (24% + 8%) están muy
lejos de cubrir el deterioro salarial de los últimos años.
Tampoco
las decisiones se tomaron democráticamente ya que son los
secretarios generales quienes terminan decidiendo las medidas de
lucha, los reclamos y el acuerdo salarial del gremio, sin consultar a
las bases. Los becarios, el vaciamiento de personal y los sueldos en
el nivel de pobreza continúan.
Han
quedado pendientes las cuestiones esenciales: la lucha por el
salario equivalente a la canasta familiar, la reposición de
1500 cargos y el aumento del presupuesto de salud. Y esto en un
cuadro que se agravará en el 2008 con la política de
ajuste de Scioli.
La
situación exige unificar la lucha de provincia y municipios
porque es la misma lucha. Apoyarse en la combatividad de los
profesionales en algunos de ellos, donde se logró hacer
retroceder la política municipal represiva y de miseria
salarial.
No
deben repetirse situaciones como el paro por tiempo indeterminado de
los profesionales del Evita, que se dejó desangrar durante 3
meses, luego de varios intentos infructuosos de levantarlo.
No
habrá cambio en la política de los gremios que
mantengan los pies en el plato del "pacto social" de Cristina K
apoyado por la burocracia de las centrales, CGT y CTA.
Por
el contrario, se debe profundizar el plan de lucha, denunciar la
política de destrucción hospitalaria del gobierno en su
conjunto, llamar a la unidad de todos los sectores para discutir una
política de acción para esta situación.
Hay
que alentar la iniciativa surgida de los hospitales incluyendo las
autoconvocatorias, que surgen allí donde los gremios no
intervienen.
Los
activistas independientes, los autoconvocados, las comisiones
internas combativas, deben reagruparse para impulsar un plan de
acción decidido en asambleas para llevar adelante una lucha
consecuente por nuestros reclamos, que son comunes a ambos gremios.
POR
UN SALARIO BASICO EQUIVALENTE A LA CANASTA FAMILIAR
POR
PASE A PLANTA DE TODOS LOS TRABAJADORES EN NEGRO
POR
COBERTURA DE TODAS LAS VACANTES
POR
LA TRIPLICACION DEL PRESUPUESTO DE SALUD
POR
UNA SALUD PUBLICA BAJO CONTROL DE LOS TRABAJADORES Y LAS
ORGANIZACIONES POPULARES
Dr
Félix Wul