Durante los últimos días de noviembre los trabajadores del Clínicas protagonizamos un paro de 8 días contra el vaciamiento y por un presupuesto que garantice su pleno funcionamiento. Instalamos además en la opinión pública, el estado agonizante al que han llevado las distintas direcciones e intervenciones gubernamentales al hospital más grande de América Latina.
Pasados dos meses de haberse levantado aquella medida de fuerza, el hospital está como antes o peor. La comisión de presupuesto, formada para discutir con el gobierno e impulsora del levantamiento del paro, aún no ha expuesto ante los trabajadores ninguna conclusión, y no va a tener otra que no sea la continuidad de la política de autofinanciamiento y desguace de nuestro hospital. Pero ¿quienes integran la comisión? Hernández, presidente de la Asociación Médica y aliado directo de la comisión interna para desviar el eje del conflicto, ATE, cuya dirección Capital estuvo desde un primer momento en contra de la lucha de los trabajadores del Garrahan, Jorge Anró, secretario general del sindicato no docente, responsable de la miseria salarial de todos los no docentes y defensor de las camarillas profesorales, Miguel Skandar, delegado general de la comisión interna del hospital, procesado por la justicia por el desvío de fondos pertenecientes al plus por presentismo a una cuenta personal.
Hoy el hospital está virtualmente intervenido por el gobierno nacional. Antes lo manejaban los agentes gubernamentales dependientes de la jefatura de gabinete – a ellos deberían pedirles la rendición de los 23 millones que Kirchner entregó en el 2005 al Clínicas y que en ese momento recibieron los mismos interventores puestos por el gobierno – y ahora maneja el hospital la SIGEN.
El presupuesto del hospital debe ser discutido en el marco de un aumento presupuestario para la universidad y debemos ser los trabajadores docentes y no docentes los que lo controlemos. Sin embargo con el argumento del ingreso de insumos, se pretende tapar algunos agujeros y continuar con el modelo de autofinanciamiento (recursos propios y obras sociales) que hundió al Clínicas.
Toda la actividad médica y científica del hospital está tergiversada producto de la nefasta política que impulsaron las autoridades universitarias y el gobierno. La formación de las nuevas generaciones de médicos y profesionales de la salud solo ven reproducirse patologías relacionadas con la gerontología debido a la dependencia con el Pami. Sectores enteros se fueron cerrando o restringiendo en función del interés privatizador externo. Todas estas camarillas que durante años han mamado del hospital con sus negociados, hoy verían peligrar sus ingresos privados si ganaramos un verdadero presupuesto que convierta a nuestro hospital en un centro de salud abierto a la comunidad.
Hoy día el hospital de Clínicas se encuentra paralizado, sin insumos y producto de esto esta suspendida la internación de pacientes. Los responsables de esta situación son las autoridades de la universidad y el gobierno de Kirchner, que ni siquiera garantizaron la partida de 2 millones mensuales para insumos, por la cual levantaron el paro. Los cómplices: todos los integrantes de la comisión de presupuesto, que formaron un bloque para frenar la creciente lucha de los trabajadores del Clínicas por un verdadero presupuesto. Pero esta lucha no está cerrada. El 14 de febrero esta comisión deberá presentar el resultado final de las negociaciones con el gobierno en asamblea general. En esta asamblea se enfrentaran nuevamente dos posiciones, aquellos que quieren convertir al Clínicas en un hospital empresa, y los que reclamamos un presupuesto no solo para los insumos, sino también para la investigación, para reactivar sectores, para que el hospital se abra a toda la población, para que los trabajadores no cobremos menos de $ 2400 que es valor de la canasta familiar, para que el edificio sea puesto en condiciones. Este es el hospital que queremos y para esto debemos seguir movilizados.
AGRUPACION BORDO-INDEPENDIENTES
( NO DOCENTES HOSPITAL DE CLINICAS ) 25/01/2007