A propósito de la prevención y la atención primaria de la salud

Desenmascarar a los impostores

A propósito de la prevención y la atención primaria de la salud

JORGE PACHAMÉ 

Todo el mundo está de acuerdo con estas premisas: la prevención y la atención primaria son fundamentales, no hay funcionario que asuma en el área de salud, nacional, provincial o municipal, que no lo formule.
La OMS, la OPS hacen hincapié en la necesidad de su implementación.
El FMI, el Banco Mundial, el BID, hasta la OMC la postulan...
Hablar de prevención y de garantizar la atención primaria de la salud, es hablar de:
– controles epidemiológicos (sistemáticos y permanentes, adecuados y confiables),
– educación general de la población en los tres niveles (pri-mario/secundario/terciario),
– contar con la infraestructura edilicia, es decir centros de atención de complejidad creciente (niveles 1rio., 2rio, 3rio.),
– equipamiento, insumos, reactivos, vacunas y medicamentos necesarios,
– centros de investigación y producción,
– incorporación y formación de personal, de nombramientos, co-bertura y aumento de vacantes
Es hablar de impulso al desarrollo científico, de retener a nuestros investigadores.
Es hablar de trabajo, vivienda, educación, agua potable, cloacas, esparcimiento y deporte.
Es hablar de un proyecto salud orientado a resolver las necesidades sanitarias de la población...
Por eso cuando se habla de esto, no todos hablan de lo mismo
¿En que consiste la prevención y atención primaria para los Ginés González García, los Spaccavento y sus congéneres provinciales? Para los “progres” y los auto “proclamados nacionales y populares”, esto pasa por la reducción de los presupuestos de salud, el congelamiento salarial y de vacantes, las canastas “truchas”de medicamentos, la prescripción por denominación genérica, los planes Remediar, el “trencito” sanitario... es decir simples paliativos y campañas publicitarias.
Pasa por aplicar la orientación ideológica que en materia sanitaria determinan el FMI, el Banco Mundial, la OMC, es decir el imperialismo a nivel mundial.
Mientras la crisis sanitaria se profundiza, producto de esta ma-cabra política, el pueblo argentino paga con la vida de niños, jóvenes y ancianos o la evolución crónica de enfermedades prevenibles (vacunas), y/o tratables. Un genocidio instaurado que se perpetúa para varias generaciones.
Es posible la prevención y otro sistema sanitario y la mejor de-mostración de que esto es factible, es la rapidez de las obras públicas y los recursos que se malgastaron para recibir en la ciudad de Mar del Plata al carnicero George W. Bush. Con los 120 mi-llones de pesos (u$s 40 millones) que le costó al estado nacional, es decir al pueblo argentino, “la Cumbre“ cuantos hospitales del primer nivel de complejidad y cuantas salas barriales integradas se podrían haber construido!
Y aquí se encuentra la raíz del problema. Es decir, la gestión empresarial de la salud o la gestión de los trabajadores.
Por lo tanto, para hablar de prevención y atención primaria hay que empezar por hablar de destinar los recursos presupuestarios necesarios, esto es triplicar el presupuesto de salud, porque a diferencia de lo que postulan los funcionarios de salud del régimen, garantizar la atención primaria, lejos de vaciar la demanda en los hospitales la va a aumentar durante todo una etapa. Lo explica el sólo acceso al sistema de salud de los millones hoy postergados que carecen de la posibilidad de ir a un centro de salud (ni siquiera tienen una salita barrial) o que no se pueden trasladar.
Por eso el gobierno miente. Por eso mienten Ginés García y Spaccavento. Son concientes de que la demanda en los hospitales y centros de salud, solo va a disminuir cuando la población recupere el estado de salud = bienestar. Para eso hay que dejar de pagar la deuda, confiscar a los pulpos farmacéuticos, desconocer las pa-tentes medicinales, para invertir en salud, en educación, en vi-vienda, en obras publicas, terminar con la desocupación y la miseria social... TS