Salud Vip y Salud chatarra, la brecha se agiganta

En una nota sobre el financiamiento de la Salud (Ismael Bermúdez,Clarín económico del 11/11/07), se revela que clínicas, sanatorios, obras sociales y prepagas podrán refinanciar sus deudas impositivas y previsionales, que llegan a la friolera de 1.500 millones de pesos.

Colas en el Hospital Durand marzo 2006 Allí se informa también, sobre la puja de los distintos sectores por el financiamiento del gasto en salud que insume casi un 8% del PBI, equivalente a unos 18.000 millones de dólares anuales.

Resulta que los mayores costos del sector, llevan a afilar los lápices de la medicina privada.

Por un lado, una parte importante de los afiliados obligados a las obras sociales de ingresos medios y altos, "derivan sus aportes a prepagas, asumiendo en la mayoría de los casos el pago voluntario de la diferencia con el valor del plan médico elegido. A cambio de una comisión, la obra social deja de percibir esos aportes. El sistema sufre un "descreme" permanente" (ídem).

A su vez clínicas y profesionales pactan una "cápita " para la atención de los afiliados "que está sujeta a permanentes tironeos y que, por el poder de negociación, favorece a las prepagas y obras sociales" (ídem).

Por otra parte monotributistas y servicio doméstico pagan una cuota por atención médica de 24.4 pesos, que el gobierno no está dispuesto a aumentar y que hoy se considera que debería ascender a cerca de 40 pesos. El Pami paga por su parte, una cápita de 61.40 pesos por jubilado, donde los prestadores reclaman más de 90 pesos.

¿Cual es entonces el factor de ajuste en este panorama anárquico de precios costos, aportes y prestadores del sistema?. Es por supuesto, según nuestra opinión - Tribuna de Salud -, el sueldo y condiciones laborales de los trabajadores de la Salud por una parte y la cantidad y calidad de las prestaciones que se otorgan en cada caso, por la otra.

El propio informe citado reconoce que "En promedio, el personal de la salud --en especial el de enfermería, con un básico de 1.300 pesos-- tiene ingresos inferiores al promedio de los trabajadores".

La conclusión es evidente, la brecha entre los que se pueden pagar una mejor atención médica y los que tienen que aceptar lo que les den se ensancha permanentemente.

Una última e interesante observación de la misma nota de Clarín es la siguiente, "A pesar del elevado gasto privado, el hospital público continúa siendo la reserva y el soporte del sistema de salud, por la cobertura nacional y calidad de sus servicios. Y la prevención sigue girando en la órbita pública".

Lo que explica que la política de destrucción sistemática del hospital público por parte de los gobiernos capitalistas, tiene el propósito de eliminar un fuerte competidor en la distribución de aquellos 18.000 millones de dólares en danza.

Sergio Villamil