CONTRA EL VACIAMIENTO DEL HOSPITAL FRANCÉS
El conflicto del Hospital Francés consiste básicamente, en una lucha colosal de los trabajadores contra la política capitalista de convertir integralmente el sistema de salud en un negocio del capital privado.
Un
importante establecimiento, centenario hospital de colectividad con
origen en una sociedad de beneficencia, fue convertido por el interés
capitalista, primero en una prepaga, luego vinculada al Banco
Provincia y finalmente, directamente vaciado, en un intento de
privatización total, mediante la compra a precio de remate de
la quiebra.
La operación requería la racionalización, centenares de despidos para el recambio de personal con rebaja de salarios, la flexibilización laboral absoluta y para ello, el desmantelamiento de la organización gremial interna, de gran tradición combativa en este hospital.
El plan de liquidación fue resistido a pie firme por los trabajadores, que acumulan varios años ya de movilizaciones, huelgas y ocupaciones, en defensa de sus puestos de trabajo y condiciones laborales.
El ex - cavallista Alberto Fernández, actual Jefe de Gabinete y cabeza del PJ Capital, fue la eminencia gris detrás de todo el proceso de destrucción del hospital. Primero montando el operativo vaciamiento financiero asociado al Bapro. Luego, directamente, con los diversos intentos de desactivación, que incluyeron cesación de pagos, evacuación del hospital y todo tipo de maniobras incluyendo su asalto por una barra brava armada y la posterior ocupación por la gendarmería, intentando quebrar la resistencia obrera.
La lucha inquebrantable de los trabajadores bloqueó la privatización como así también el cierre liso y llano. El gobierno kirchnerista se vio obligado a cambiar el rumbo. Anunció la "expropiación" del hospital y su pasaje y el de sus trabajadores al Pami, derivando las acreencias - incluida la deuda con los trabajadores - a la quiebra de la Sociedad Francesa de Beneficencia. Con un subsidio del Ministerio de Trabajo se pagarían los sueldos y con la cápita del Pami - dinero que se paga mensualmente por jubilado cubierto por el hospital, se atienda o no - se haría operativo al establecimiento.
Sin embargo desde el primer momento se vio que el gobierno saboteaba sus propios anuncios y se orientaba a congelar la situación, a desgastar la resistencia de los trabajadores y a continuar vaciando el hospital.
Se sabe que todo dinero que se aporte al Francés, corre el riesgo de ser incautado por la justicia. Por lo cual no se coloca en el hospital, que está dejando gradualmente de funcionar. Los jubilados "capitados" en el Francés, son derivados a otros prestadores privados, ningún jubilado es internado actualmente en el establecimiento.
Un suculento negocio para los comerciantes privados de la salud, mientras el Francés agoniza y solo mantiene una atención parcial en consultorios externos.
¿Y que dicen los gremios?
La burocracia del gremio de la Sanidad (ATSA), le ha dado la espalda al conflicto desde su inicio, sin privarse por ello de asistir a la firma de todo tipo de convenios sobre el destino del hospital como disciplinada rueda auxiliar del gobierno.
La burocracias de los gremios del Pami - Upcn, ATE, Uti - adonde supuestamente pasarían algún día los trabajadores, se han limitado a frotarse las manos calculando las cuotas gremiales que embolsarían.
La instalación de un hospital propio del Pami sería muy buena para los jubilados de la capital dada la escasez de prestadores por el cierre de muchos establecimientos sanatoriales. Y también para los actuales trabajadores que verían duplicados sus sueldos.
Debe recordarse, sin embargo, que no es política del Instituto promover hospitales propios, ya que en la contratación de prestadores privados de medicina y de medicamentos, es donde está la tajada más grande de "retornos" para llenar las arcas del gobierno de turno, sus partidos y funcionarios.
Ocaña se prestó para montar el tinglado de la expropiación, mientras se efectuaban traslados, despidos, juicios penales a los delegados y finalmente la militarización del hospital, por medio de la ocupación por la gendarmería.
La línea directriz del gobierno no es la reactivación del hospital ni tampoco levantar un gran centro de atención del Pami. Podría transicionalmente transformarse en un hospital para viejos, de cuarta categoría. La política sigue siendo la quiebra de la resistencia de los trabajadores, con vistas al cierre o al reciclado para la medicina privada.
Por eso el programa de los trabajadores del Francés está más vigente que nunca:
No al cierre del Francés, no a la privatización, que el estado ponga la plata para sueldos e insumos, gestión por parte de los trabajadores.
Al cierre de esta nota, la asamblea de los trabajadores ha votado un nuevo plan de acción.
Sergio Villamil
