Se va el PRESSAL, paso al gerenciamiento privado

Decreto Nº 939/2000

Se va el PRESSAL, paso al gerenciamiento privado

JORGE PACHAMÉ

Por decreto presidencial Nº 939 del 19/10/2000 del entonces presidente De La Rua se deroga el decreto Nº 578/93 (de Hospital Publico de Autogestión = Privatización) y se crea el de Hospitales Públicos de Gestión Descentralizada (HPGD).
El HPDG (art.Nº 2) plantea incrementar los recursos presupuestarios a través de los ingresos obtenidos por el cobro de las prestaciones a beneficiarios de otros subsistemas, establece la competencia por las prestaciones entre los diversos hospitales y entre los diferentes servicios y entre los mismos trabajadores ( premios a la productividad). Es decir que no solo no hay aumento presupuestario, sino que el mismo se va desplazando ( reduciendo) e integrando a la producción generada por las prestaciones que brinda el hospital y sus servicios.
El HPDG (art.Nº 8) podrá establecer convenios con obras sociales, prepagas, ART y compañías de seguros e integrar redes con entidades publicas y privadas, es decir se privatizan las áreas rentables hospitalarias, lo que habilita al cobro de las prestaciones o al pago por medio de coseguros o planes diferenciales.
El art. Nº 15 establece que los Agentes del Sistema Nacional de Seguros de Salud (SNSS) pueden firmar convenios de atención de sus beneficiarios con un determinado HPDG. Se instituye la fractura del sistema público de salud a nivel nacional. Los centros mejor equipados y mejor ubicados, los de mayor prestigio y mayor presupuesto, acapararan los contratos y por lo tanto las facturaciones. Un verdadero exterminio del sistema público de salud.
El art. Nº 9 establece el nuevo régimen de trabajo del personal y la extensión del horario de atención de 08 a 20 horas, sin aumentar los salarios y en el art. Nº 13 se establece que los ingresos por facturación a terceros prestadores son administrados por las autoridades del hospital, que podrán disponer de los mismos para inversiones, funcionamiento o mantenimiento del hospital, lo que habilita libremente a la contratación privada y los negociados. Los ingresos remanentes también se distribuyen entre los trabajadores, porcentualmente y con una clara división, según categorías y funciones, productividad y eficiencia generando una competencia que atenta contra la organización sindical de los trabajadores.
El decreto Nº 939 no suprime al PRESSAL, lo profundiza, es un avance en la gestión privada de los hospitales públicos y una feroz transferencia de recursos del estado, es decir de los trabajadores, a los privados, a través de la estructuración de verdaderas empresas mixtas hospitalarias.
El Plan Federal de Salud de Gines G. García es la continuación de esta política privatista de la salud. TS