Un caso de poliomielitis enciende el alerta.

La crisis sanitaria es interminable.

Luis Trombetta

Hacia 1988 la poliomielitis afectaba en forma endémica a 125 países.

En 1991 la OPS registró el último caso de transmisión en las Américas, no detectándose nuevos casos desde esa fecha.

La introducción de la vacuna en la década del 60, fue un éxito rotundo.

En la actualidad la enfermedad es endémica en Afganistán, Nigeria, Pakistán e India.

En Argentina el último caso se diagnóstico en Salta en 1984.

La noticia de la aparición de un caso en la Provincia de San Luis que luego fue internado en el Hospital Garrahan en abril de este año, marca un antes y un después.

Si bien el niño en cuestión es un huésped inmunodeprimido, de una susceptibilidad particular, la enfermedad causada por un virus Sabin vacunal, mutante respecto a la cepa original, encendió la señal de alarma en todo el país.

Es que el control y erradicación de la enfermedad depende del cumplimiento de la vacunación en los niños, que debe alcanzar el 95% de la población infantil.

La transmisión fecal – oral es común en países pobres.

No habiendo un tratamiento específico, la prevención de la enfermedad reside en la aplicación de la vacuna.

La vacunación de los niños se completa con 5 dosis entre los 2 meses de vida y los 6 años de edad (ingreso escolar).

La meta de vacunar al 95% de la población susceptible es una regla obligatoria.

El problema sanitario estaba planteado desde antes de la aparición del caso puntano.

En distintos sitios del país no se alcanza ese porcentaje de vacunación.

El Ministerio de Salud debió reconocerlo.

En este escenario el Ministerio de Salud de la Nación lanzó una campaña de vacunación para niños menores de 5 años contra la poliomielitis, la rubéola y el sarampión, que debía terminar el 31 de octubre.

El objetivo era vacunar a 4.000.000 de niños.

La campaña comenzó el 28/09/09 y culminaba el 31/10/09, pero el Ministerio debió extender la campaña de vacunación con la vacuna Doble Vital (sarampión y rubéola) y Sabin (poliomielitis) hasta el 21 de noviembre, ante el fracaso inicial.

La poliomielitis es una enfermedad de la pobreza, de las malas condiciones sanitarias, del atraso social y económico de un país.

Su regreso es responsabilidad de un gobierno que no puede resolver los problemas sanitarios de las clases empobrecidas.

El dengue y la poliomielitis son una cara visible del derrumbe capitalista.