La destrucción de la salud pública

Una vez más la epidemia de bronquilolitis dejó en evidencia el colapso sanitario de la Ciudad.

Con salas de internación pediátrica ocupadas casi en su plenitud y terapias intensivas saturadas, los hospitales pediátricos Gutiérrez, Garrahan y Elizalde debieron rechazar hasta 3 pacientes a diario, provenientes de los hospitales generales de la ciudad

Este es el resultado de la política sanitaria del gobierno de Macri y su ministro Lemus, responsables de la subejecución del presupuesto de salud 2009, un eslabón en la cadena del vaciamiento operado en los hospitales y centros de salud porteños.

A junio de 2010, la ejecución del presupuesto alcanzaba el 18%, sobre un presupuesto de 3.974 millones de pesos, que representa un 23% del total del presupuesto de la Ciudad.

El atraso en la infraestructura, el profundo deterioro edilicio, la paralización de las obras de remodelación, son algunas de las consecuencias inmediatas del plan de Macri y Lemus.

Un informe presentado por el presidente de la Comisión de Salud de la Legislatura, señala una caída del 50% en la atención de pacientes.

La misma Comisión informa que la situación edilicia de los Hospitales es desastrosa: falta de gas, vidrios rotos, pisos electrificados, quirófanos cerrados por falta de lámparas, problemas en los techos, ascensores rotos, etc.

Falta personal y cerraron la sala de adolescencia del Hospital Alvear; nunca construyeron la sala de niños en el hospital del Quemado, no se colocó una ambulancia en la Villa 21-24 como lo ordenaba un fallo judicial y el Hospital de Lugano carece de guardias permanentes.

En una década se perdieron 1.100 camas hospitalarias y las vacantes de personal no se cubren aunque eso signifique cerrar salas o impida abrir las pocas nuevas, como ocurre con la del hospital Fernández.

El cierre de quirófanos es común a todos los hospitales.

El cinismo del gobierno justificó la no construcción de una lavandería para el Tobar García proponiendo el uso de lavaderos tipo "delivery".

A partir de 60 denuncias registradas en la Defensoría del Pueblo por faltantes de medicamentos en los hospitales, la comisión de salud de la legislatura investigó y terminó encontrando medicamentos vencidos por valor de cinco millones de pesos que "coincidían con lo que los pacientes solicitaban y les decían que no había" (noticiasurbanas.com, 1/2/10). Se trata de 48 mil dosis de insulina humana, 19 mil cajas de leche para bebés prematuros, 170 mil tiras reactivas para la glucemia, casi 2 mil comprimidos de amoxicilina entre otros. Los medicamentos, según la empresa distribuidora, se vencieron mientras esperaban que el gobierno les informara en cuáles hospitales distribuirlos. 

La consecuencia más dramática del plan de Macri, es el aumento de la mortalidad infantil, que incrementó un punto por mil durante 2009, en comparación con 2008.

Creció de 7,3 en 2008 a 8,3/000 en 2009.

La zona sur fue la más afectada (en la Comuna 8 el año pasado murieron 12,8 niños de cada mil, 1,1 más que en 2008) el mayor aumento fue en la zona de Liniers, Mataderos y Parque Avellaneda: 3 puntos por mil (de 8,3 a 11,3 por mil para el 2009)

Otros barrios también empujaron la suba: en la Comuna 15 (Agronomía, Chacarita, Parque Chas, Paternal, Villa Crespo y Villa Ortúzar), con una cantidad creciente de asentamientos, la tasa subió 0,4% entre 2008 y 2009.

La mortalidad infantil es un indicador que refleja las condiciones de salud de la población y su grado de desarrollo. Las causas del aumento se originan en una gestación más corta y el bajo peso al nacer, expresando el avance de la desnutrición y las fallas en el control de la salud materno infantil.

A la vez, entre 2007 y 2009 el embarazo adolescente creció un 11,8%. Los datos están vinculados: la mortalidad es mucho más alta en los hijos de niñas madres y adolescentes.

 

El "Master Plan" del macrismo avanza en la privatización del espacio público en beneficio del mercado inmobiliario. El Complejo Hospitalario del Sur -la fusión de los hospitales Udaondo, Ferrer y Muñiz- responde a la compactación hospitalaria impulsada desde los 90.

Macri es el responsable.

Tribuna de Salud