1º de Mayo - Día Internacional de lucha de los trabajadores

Jorge Pachamé

En esta Argentina donde el salario mínimo está bajo la línea de pobreza, millones de trabajadores cobran por debajo del mínimo, porque están en negro, viven de changas o están desocupados

Mientras los capitalistas y los exportadores festejan las prebendas de la productividad, la carne y los precios “acuerdo de por medio”, siguen para arriba y los salarios caen en picada.

Detrás del ropaje setentista, Kirchner oculta al impostor que cacarea para la tribuna y paga por adelantado al Fondo.

Es el que muestra la hilacha en Santa Cruz, enviando la Gendarmería a Las Heras y a San Julián, para reprimir y encarcelar a los obreros del petróleo y los mineros o en la capital a los trabajadores del subte.

Precisamente con su lucha los compañeros del subte y los de la construcción de Las Heras han revelado la importancia de terminar con las tercerizaciones y la flexibilización, el gran negocio de las patronales en todo el país.

Una primera victoria de la lucha de los petroleros de las Heras fue la elevación del mínimo no imponible para todos los trabajadores del país. Ahora el reclamo es que este impuesto al salario sea abonado integralmente por los patrones. Así como esta lucha impuso esta reivindicación, en su momento, la de los trabajadores del Garrahan reveló a escala nacional la necesidad de un salario mínimo igual al costo de la canasta familiar, hoy $ 2000 indexado por el índice inflacionario.

Por eso este 1° de mayo encuentra a los trabajadores argentinos luchando por romper el techo salarial que pretenden imponer el gobierno “nacional y popular”, la burocracia sindical y las patronales.

También levantamos una bandera de lucha contra la guerra capitalista, es decir contra el imperialismo mundial.

Mientras sin sonrojarse el carnicero Bush anuncia la próxima invasión a Irán, con la “opción” de ataque nuclear incluido, la cuestión de fondo no es otra que la rapiña capitalista, esto es, el monopolio del petróleo.

A pesar del pantano en Irak, de la heroica lucha del pueblo palestino, el imperialismo amenaza con más guerras.

Haití, Colombia, Afganistán ya son parte de la agenda y también la represión interna a los inmigrantes extranjeros que han convocado a una huelga general para el 1º de mayo en EEUU.

Pretenden aplastar la rebelión contra los despidos masivos y la reducción salarial que anuncian las automotrices yanquis (Ford, G. Motors, Delphi) e impedir, muro “apartheid” fronterizo de por medio, el ingreso desde México.

Con la excusa del terrorismo o el narcotráfico se estrangulan los derechos ciudadanos.

El imperialismo, el militarismo y la guerra son incompatibles con la más mínima esperanza de bienestar social y de sobrevida y desarrollo para la humanidad de conjunto.

Por eso, este 1º de Mayo los trabajadores de todo el mundo levantamos una bandera de lucha contra la guerra capitalista, es decir contra el imperialismo criminal. Y en Sudamérica y Argentina contra los gobiernos cómplices, (Kirchner incluído) que han enviado tropas a Haití para respaldar el golpe perpetrado por EEUU, que apoyan la intervención militar norteamericana en Colombia y son los garantes en sus países de los negociados de los Repsol, Petrobras, Chevron, Pan American, Telefónica, Telecom, Aerolíneas, y tantos más.