Crisis en la salud o política de estado

Elena Florín

Faltan 5.500 enfermeras en Capital y Provincia

Ese es el título de una nota del diario Clarín del 8/4/06 que refiere, según datos oficiales, que”se debe al congelamiento de vacantes en los hospitales. Esto provoca el envejecimiento de los planteles, sobrecarga de tareas y serios déficit en la atención de los pacientes”.

El déficit mencionado es la expresión de la realidad sanitaria en la ciudad y en todo el país, producto de decisiones políticas que implican el desfinanciamiento de la salud pública a partir del cercenamiento progresivo de los presupuestos sanitarios.

Esta situación es parte de una política de estado que tiene que ver con los lineamientos dictados por los organismos internacionales (Banco Mundial, FMI) que exigen el achicamiento general de gastos en salud, vivienda, educación, planes sociales y que ejecutan los gobiernos de la ciudad y de la nación

No solo los sucesivos gobiernos son responsables, sino también la colaboración de clase de las burocracias sindicales que en lugar de luchar por puestos de trabajo y por aumento de salarios, han hecho y hacen la vista gorda a toda la flexibilización laboral cuyas consecuencias quedan ahora claramente expuestas.

El no pago de horas extras y la extensión de la jornada laboral bajo la modalidad de módulos ($ 22 por 6 horas) es un grado supremo de explotación, reduce el valor de la hora de trabajo y del salario y oculta la falta de personal.

Dice en la nota el director de Enfermería de la Secretaría de Salud porteña, Rubén Gasco. "El déficit de enfermeras es el problema más crítico del sistema de salud porteño. Las políticas de devastación de los últimos años han generado una situación insostenible: faltan más de 3.500 enfermeras, se han perdido muchísimas vacantes y el plantel ha envejecido. El promedio de edad en Capital es 50 años, y muchas tienen problemas de salud por la sobrecarga de tarea, del desgaste físico y de las malas condiciones de trabajo...

Conviene agregar que en estas condiciones el promedio anual de ausentismo es del 40 %“. Gasco se equivoca, el actual plantel de enfermería de los hospitales de la ciudad es de aproximadamente 8000 compañeras, incrementando esa dotación en un 45 %, como propone, ni por asomo se alcanzan los estándares de calidad mínimo que establecen las normas internacionales y las normas - UPE - (unidades prestacionales de enfermería) del Ministerio de Salud, para lo cual es necesario triplicar los actuales planteles, esto es incorporar 14000 enfermeras.

Y uno se pregunta ¿a quien podría interesarle ingresar en semejante sistema? Mal pago y con extenuantes jornadas de trabajo. Es situación es parte de la política de desmantelamiento de la salud pública. Recordemos que de cuatro escuelas municipales de enfermería que tenía la ciudad de Buenos Aires, queda en pie una sola.

El reencasillamiento por antigüedad de los municipales porteños que tuvo lugar el año pasado, se obtuvo a costa de la confiscación de los trabajadores - el no pago- de la deuda por antigüedad acumulada y el congelamiento salarial de más de10 años. El sueldo inicial de enfermería pasó a $1100 y el de una enfermera con 15 años de antigüedad de $1340.

No faltan solamente enfermeras en el sistema de salud de la ciudad. Faltan técnicos, personal administrativo, farmacéuticos, kinesiólogos, camilleros... Hay más de 4.000 planes Jefes y Jefas cubriendo vacantes, a $150 por mes.

Todos los gobiernos, sus ministros, sus secretarios, cuando llegan a la gestión repiten la misma cantinela: faltan enfermeras...sobran médicos. Hay que jerarquizar la labor de enfermería...

De lo que hay que hablar es de dotar a los hospitales y centros de salud del personal necesario cubriendo integralmente las vacantes, con un salario básico inicial de $ 2000 indexado por inflación para enfermería por 7 horas de trabajo, nunca más módulos, por el pago de la hora extra al 100% y la incorporación bajo convenio de los planes jefas y jefes.

El burn out al que se ven expuestos los trabajadores de salud debe terminar.

El gobierno es el responsable de esta situación.