Hospital Alvarez - Fuera la intervención

Jorge Pachamé

La decisión intempestiva del ahora Ministro de Salud porteño Dr. Donato Spaccavento de remover al subdirector médico del hospital Álvarez Dr. García Tornadu y de reemplazarlo por el Dr. Fadaro, un funcionario afín designado a dedo por el ministerio a su cargo, enardeció a la comunidad hospitalaria.

La movida ha contado con el apoyo de la Asociación de Médicos Municipales (AMM). Esto fue reconocido públicamente por el Dr. Fadaro en el hospital Álvarez y por Spaccavento en el programa radial de Nelson Castro (AM Del Plata, Puntos de Vista, viernes 17/03/06).

El desplazamiento de funcionarios es el método que caracteriza a la gestión sanitaria del nuevo ministro de salud de la ciudad (intervención del hospital Moyano, desplazamiento del subdirector médico del hospital oncológico Marie Curie)

Los trabajadores y profesionales del Álvarez repudiaron la maniobra y se movilizaron. Participaron todos los gremios -Ate, Sutecba, gremial médica (en este hospital está en manos de la oposición a la AMM) y recibieron el apoyo de pacientes y vecinos.

La asamblea hospitalaria convocada el jueves 16/03, rechazó la intervención de Spaccavento y el desplazamiento del subdirector. Se pronunció porque la designación del subdirector (así como la cobertura de cualquier vacante) se efectivice como lo establece la carrera profesional: mediante la selección por concursos. La asamblea aprobó un plan de lucha, convocando a una jornada de movilización con corte de calle y abrazo al hospital el viernes 17/03, que se cumplió a rajatablas.

El Álvarez, como antes el Moyano son el laboratorio de prueba de una maniobra de alto vuelo. Esto es la intervención, desplazamiento y domesticación de las autoridades y jefes de servicio del conjunto de los hospitales municipales promovida por el ministro de salud porteño...

Dos semanas previas a este golpe institucional, el director de salud mental y ex interventor del Moyano, Dr. Berretoni informó (apretó) a los profesionales del servicio de salud mental del hospital Álvarez que se debían cumplir estrictamente las 30 horas semanales, que se va a implementar un estricto control de horarios y asistencia y que en ese hospital era factible la internación en el servicio de psiquiatría de pacientes de ambos sexos aunque físicamente la sala de internación de mujeres y varones se halle solo separada por un pasillo... toda una definición para los campeones de la desmanicomialización.

Detrás del reencasillamiento por antigüedad y la extensión de la jornada de trabajo (acordada entre la AMM y el área de salud del gobierno porteño (acta paritaria Nº 18), se ocultan las maniobras para imponer este retroceso en las condiciones laborales y salariales, para imponer el terror mediante las evaluaciones de desempeño y la pérdida del derecho a la estabilidad laboral de los profesionales municipales (ley 471).

Los trabajadores y profesionales del hospital Álvarez han comprendido esta situación, y han dado el puntapié inicial para enfrentar el despotismo del ministro de salud porteño. Hay que profundizar y extender el plan de lucha a otros hospitales, por concursos para la selección de cargos (basta de designar y remover funcionarios a dedo) y la cobertura integral de vacantes, por un básico de $1800 para el escalafón general y de $ 2200 para 24 horas de planta indexados por inflación, por la incorporación de los trabajadores en negro y los planes de empleo con sueldos de convenio, por la triplicación del presupuesto de salud y por una real descentralización poniendo todos los recursos bajo control de los trabajadores y profesionales municipales, los verdaderos hacedores de la salud y el hospital publico .


Por el rechazo a la intervención de Spaccavento, el hospital Álvarez debe triunfar.